
La madrugada de este viernes tendrá un espectáculo astronómico especialmente llamativo para quienes miren al cielo desde República Dominicana. La Luna atravesará la sombra de la Tierra durante un eclipse lunar parcial que, aunque no llegará a ser total, cubrirá casi por completo el disco lunar.
El momento más impresionante llegará poco después de la medianoche. A las 12:13 a. m., aproximadamente el 96.3 % de la Luna estará dentro de la umbra terrestre, según los datos de la NASA. La parte eclipsada podría adquirir una característica tonalidad rojiza o cobriza.
No será necesario viajar fuera de la ciudad, utilizar telescopios ni comprar filtros especiales. La principal condición será contar con un cielo despejado y una vista sin obstáculos.

Una noche que comenzará de manera discreta
El fenómeno empezará alrededor de las 9:24 p. m. del jueves, cuando la Luna entre en la penumbra de la Tierra. Esta primera etapa puede pasar prácticamente desapercibida, ya que el cambio en el brillo lunar será sutil.
La situación cambiará a partir de las 10:34 p. m., cuando comience la fase parcial. En ese momento será posible observar cómo la sombra terrestre avanza sobre la superficie de la Luna.
A medida que la sombra cubra una mayor parte del disco, el contraste será cada vez más evidente.

El gran momento llegará pasada la medianoche
La mayor transformación ocurrirá cerca de las 12:13 a. m. del viernes 28 de agosto.
Para entonces, casi toda la Luna estará sumergida en la zona más oscura de la sombra terrestre. El porcentaje previsto —96.3 %— convierte al evento en un eclipse parcial excepcionalmente profundo.
La Luna no desaparecerá por completo. Una pequeña porción del disco permanecerá fuera de la umbra, razón por la que el fenómeno no puede clasificarse como un eclipse total.
La zona oscurecida, mientras tanto, podría mostrar diferentes matices de rojo, cobre y tonos oscuros.

Desde Santo Domingo estará en una posición favorable
Quienes observen el eclipse desde Santo Domingo tendrán una ventaja: durante el momento máximo, la Luna estará aproximadamente 61 grados sobre el horizonte.
La recomendación es buscar un espacio abierto y dirigir la mirada inicialmente hacia el sureste. Conforme transcurra la noche, la Luna se desplazará hacia el sur y, durante el máximo, estará aproximadamente hacia el sur-sureste.
Un balcón, una azotea, un parque o cualquier lugar con una vista amplia del cielo puede ser suficiente, siempre que edificios, árboles u otros elementos no bloqueen la Luna.
¿Hay que usar lentes?
No.
Los lentes especiales utilizados para observar eclipses solares no son necesarios durante un eclipse lunar. La Luna puede contemplarse directamente a simple vista sin representar un riesgo para los ojos.
Los binoculares, en cambio, pueden mejorar la experiencia al permitir observar con mayor detalle el límite entre la parte iluminada y la zona cubierta por la sombra. Un telescopio pequeño también puede utilizarse, pero ninguno de los dos instrumentos es indispensable.

El espectáculo continuará hasta la madrugada
Después del máximo, la sombra comenzará a retirarse gradualmente.
La fase parcial terminará alrededor de la 1:52 a. m.. El evento todavía continuará durante una etapa penumbral, mucho menos perceptible, hasta aproximadamente las 3:02 a. m.
Aunque el eclipse completo tendrá una duración de varias horas, no será necesario permanecer despierto durante toda la noche para observar su parte más interesante.
Para quienes busquen el mejor momento, una buena ventana será entre 11:30 p. m. y 12:30 a. m., cuando la Luna estará acercándose al máximo y alcanzará su apariencia más impactante.
La única variable será el tiempo
El eclipse podrá observarse desde República Dominicana sin equipos especiales, siempre que las condiciones meteorológicas acompañen.
La presencia de nubes será el principal impedimento. Por eso, más que preparar un equipo astronómico, lo recomendable será encontrar un sitio con una buena panorámica del cielo y estar pendiente de las condiciones meteorológicas.
Si las nubes dan una tregua, la Luna ofrecerá esta madrugada un espectáculo poco habitual: casi todo su disco quedará sumergido en la sombra de la Tierra, pero una pequeña franja permanecerá iluminada, dejando claro que se trata de un eclipse parcial y no de uno total.
