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El petróleo vuelve a dispararse mientras el estrecho de Ormuz permanece prácticamente paralizado

El mercado energético internacional vuelve a encender las alarmas. El petróleo acumula una subida semanal superior al 6 % en medio de la intensificación de la guerra entre Estados Unidos e Irán, mientras el tráfico marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz continúa muy por debajo de sus niveles habituales.

El precio del crudo Brent llegó a US$95.38 por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los US$90.93, en una nueva señal de la creciente preocupación de los mercados por las dificultades para normalizar el tránsito de buques por una de las principales rutas energéticas del planeta.

La inquietud no se limita al precio del petróleo. El verdadero temor es que una interrupción prolongada del tráfico por Ormuz termine afectando el suministro internacional de energía y provoque una nueva ola de aumentos en los costos de transporte, producción y consumo.

Ormuz, en el centro de la crisis energética

El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos estratégicos de la guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada el 28 de febrero.

La importancia de esta vía marítima va mucho más allá de su ubicación geográfica. Ormuz funciona como uno de los grandes cuellos de botella del sistema energético mundial, por donde normalmente circula una enorme cantidad de petróleo y otras materias primas destinadas a los mercados internacionales.

Los datos más recientes muestran hasta qué punto la situación se ha deteriorado.

El jueves solamente fueron observados cuatro buques de materias primas cruzando el estrecho, una cifra muy inferior al promedio de 15 embarcaciones registrado durante los diez días anteriores.

La diferencia con la situación previa a la guerra es todavía más significativa: antes del conflicto, alrededor de 125 buques comerciales atravesaban diariamente Ormuz.

Es decir, el problema no es simplemente que el tránsito haya disminuido ligeramente. El flujo marítimo permanece en niveles extraordinariamente bajos.

Estados Unidos busca restablecer la navegación

Washington sostiene que sus acciones buscan contribuir a restablecer la navegación por el estrecho.

Sin embargo, los datos de tráfico marítimo muestran que, por el momento, la normalización todavía no se ha producido.

Y aquí aparece uno de los elementos que más preocupa a los mercados: incluso si existe una intención de recuperar el tránsito comercial, los operadores necesitan tener la certeza de que los buques pueden navegar de manera segura y que las rutas de suministro volverán a funcionar con relativa normalidad.

Mientras esa incertidumbre permanezca, los compradores de petróleo incorporan una prima de riesgo en los precios.

¿Qué puede pasar ahora con el petróleo?

La evolución del mercado dependerá en gran medida de lo que ocurra en Ormuz durante los próximos días.

Hay tres escenarios principales.

Escenario 1: se restablece la navegación

Si el tráfico marítimo comienza a recuperarse de manera sostenida, el mercado podría reaccionar rápidamente.

El petróleo podría retroceder porque parte de la prima de riesgo incorporada actualmente en los precios desaparecería.

Escenario 2: continúa la interrupción

Si los buques siguen evitando el estrecho y las dificultades para transportar petróleo persisten, el Brent por encima de US$100 por barril podría convertirse en una posibilidad cada vez más concreta.

El mercado energético reaccionaría no solamente ante la cantidad de petróleo disponible, sino también ante el temor de que la situación empeore.

Escenario 3: bloqueo prolongado

Este sería el escenario más preocupante para la economía mundial.

Una interrupción prolongada podría traducirse en mayores precios de la energía, incremento de los costos de transporte y una presión adicional sobre la inflación.

Y cuando la energía se encarece, sus efectos pueden propagarse rápidamente por toda la economía: desde la gasolina y el transporte hasta la producción industrial y el precio final de numerosos bienes.

El problema puede llegar hasta República Dominicana

Aunque el conflicto ocurre a miles de kilómetros del Caribe, sus consecuencias no necesariamente se quedan en Medio Oriente.

República Dominicana también está expuesta a las variaciones de los precios internacionales de la energía.

Un petróleo más caro puede aumentar las presiones sobre los precios de los combustibles y, posteriormente, sobre el transporte y otros costos de la economía.

El efecto tampoco termina en la gasolina.

Mayores costos energéticos pueden trasladarse a la logística, la producción y la distribución de mercancías, incluyendo alimentos y productos importados.

Al mismo tiempo, una nueva presión inflacionaria puede complicar las decisiones de política monetaria y afectar las condiciones financieras.

Por eso, lo que ocurre actualmente alrededor del estrecho de Ormuz no debe analizarse únicamente como un conflicto militar entre Estados Unidos e Irán.

También es un riesgo económico internacional.

Una crisis que puede amplificarse rápidamente

El petróleo todavía no ha superado los US$100 por barril en los niveles mencionados, pero el mercado ya está mirando hacia ese umbral.

La clave será determinar si la reducción del tráfico por Ormuz es temporal o si estamos ante una interrupción que podría prolongarse.

Si el flujo marítimo comienza a recuperarse, los precios podrían corregir con rapidez.

Pero si la paralización continúa, cada nuevo día de incertidumbre aumenta la posibilidad de que los mercados incorporen un riesgo mayor de interrupciones en el suministro.

Y ahí está la verdadera amenaza: no necesariamente se necesita una desaparición total del petróleo para provocar una crisis de precios. Basta con que una ruta fundamental permanezca seriamente limitada durante suficiente tiempo para que aumenten los costos y la incertidumbre.

La situación en Ormuz, por tanto, se ha convertido en uno de los indicadores que habrá que seguir de cerca para entender hacia dónde se dirige el mercado energético mundial.

Porque detrás de cada movimiento del precio del petróleo hay una cadena de consecuencias que puede terminar llegando mucho más lejos que el campo de batalla.

Fuentes: Reuters — petróleo y guerra entre Estados Unidos e Irán · Reuters — tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz

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