Henya Group con retrato de Henya

OFERTAS DE TRABAJO TERMINAN EN LA GUERRA: DOMINICANOS SON RECLUTADOS POR RUSIA PARA COMBATIR EN UCRANIA

Una investigación de AFP revela cómo ciudadanos dominicanos habrían sido atraídos hacia Rusia mediante ofertas de empleo y terminaron vinculados a las fuerzas rusas en la guerra contra Ucrania. El caso concentra la atención en Bajos de Haina y vuelve a poner bajo la lupa las redes internacionales de reclutamiento de extranjeros.

La guerra de Ucrania parecía estar a miles de kilómetros de República Dominicana.

Pero una investigación periodística acaba de conectar directamente el conflicto con comunidades dominicanas.

Una investigación de Agence France-Presse (AFP) publicada este jueves documenta casos de hombres dominicanos que viajaron a Rusia atraídos por supuestas oportunidades laborales y terminaron vinculados a la maquinaria militar rusa y al conflicto en Ucrania. (taipeitimes.com)

La investigación concentra parte de sus testimonios en Bajos de Haina, donde familiares y personas cercanas relatan cómo algunos jóvenes fueron atraídos por promesas de trabajo y posteriormente terminaron involucrados en actividades relacionadas con las fuerzas rusas.

La historia cambia así completamente de dimensión.

Ya no se trata solamente de una guerra entre Rusia y Ucrania.

Se trata de saber cómo ciudadanos dominicanos terminaron llegando hasta uno de los conflictos armados más importantes del planeta.

TODO COMENZARÍA CON UNA OFERTA DE TRABAJO

Uno de los elementos más llamativos de la investigación es el mecanismo utilizado para atraer a los dominicanos.

La propuesta inicial, según los testimonios recogidos por AFP, no necesariamente se presentaba como una invitación a combatir.

La puerta de entrada era el empleo.

Para una persona que busca mejores oportunidades económicas, una oferta para trabajar en Rusia puede parecer atractiva, especialmente cuando se ofrecen salarios que pueden superar ampliamente los ingresos disponibles en República Dominicana.

Ese es precisamente uno de los factores que hacen vulnerable este tipo de reclutamiento.

La persona puede viajar pensando que encontrará un trabajo civil.

Pero una vez en territorio ruso, las condiciones pueden cambiar.

Y ahí aparece el verdadero problema:

¿cuántos de quienes viajan saben realmente desde el principio que terminarán vinculados a una fuerza militar?

La investigación de AFP plantea precisamente esa pregunta a partir de los testimonios recogidos en República Dominicana.

BAJOS DE HAINA, EN EL CENTRO DE LA HISTORIA

La investigación pone especial atención en Bajos de Haina, municipio de la provincia San Cristóbal.

Familiares y personas de la comunidad relatan historias de jóvenes que habrían sido atraídos mediante ofertas laborales.

Algunos terminaron viajando a Rusia.

Después, sus familias comenzaron a descubrir que la realidad era muy diferente de la que esperaban.

En lugar de un empleo convencional, los hombres aparecieron vinculados a las fuerzas rusas y, en determinados casos, a la guerra que se desarrolla en Ucrania.

Para sus familiares, la situación puede ser especialmente angustiante.

Porque una cosa es saber que alguien emigró para trabajar.

Y otra muy diferente es descubrir que esa persona puede encontrarse en una zona de guerra.

NO ES UN FENÓMENO EXCLUSIVAMENTE DOMINICANO

El reclutamiento de extranjeros para incorporarse a las fuerzas rusas ha sido documentado anteriormente.

En diferentes países han aparecido denuncias sobre ciudadanos atraídos mediante redes sociales, intermediarios o anuncios que prometen empleos y salarios elevados en Rusia.

En algunos casos, las ofertas estaban relacionadas con actividades de apoyo logístico.

En otros, las personas terminaron firmando contratos con las fuerzas armadas.

El fenómeno cobró especial atención porque Rusia necesita mantener un flujo constante de personal para sostener sus operaciones militares.

El reclutamiento de extranjeros puede convertirse así en una fuente adicional de personal.

Pero la forma en que esas personas son incorporadas resulta fundamental.

Si un ciudadano acepta conscientemente un contrato militar, la situación es diferente a la de alguien que viaja creyendo que está aceptando un empleo civil y posteriormente descubre que será enviado a un frente de guerra.

EL GOBIERNO DOMINICANO YA HABÍA RECONOCIDO UNA INVESTIGACIÓN

El caso adquiere mayor relevancia porque el Gobierno dominicano ya había informado anteriormente que estaba investigando situaciones relacionadas con ciudadanos que respondieron a llamados para actividades en el extranjero.

El presidente Luis Abinader, jefe de Estado dominicano, había señalado semanas atrás que los informes preliminares apuntaban a menos de 20 dominicanos, aunque en ese momento no ofreció públicamente todos los detalles sobre el destino o las circunstancias de esos ciudadanos. (diariolibre.com)

La investigación de AFP aporta ahora un elemento mucho más concreto:

Rusia y la guerra de Ucrania.

Esto coloca al Gobierno dominicano ante la necesidad de determinar cuántos ciudadanos están realmente involucrados, cómo fueron reclutados y bajo qué condiciones viajaron.

¿QUIÉN LOS RECLUTA?

Esta es probablemente una de las preguntas más importantes.

Porque detrás de cada viaje puede existir una cadena de intermediarios.

Una persona puede recibir una oferta a través de redes sociales.

Después puede entrar en contacto con un reclutador.

Luego puede recibir instrucciones para viajar.

Y finalmente puede terminar firmando documentación en Rusia.

Determinar quién controla cada etapa sería fundamental para establecer responsabilidades.

También sería necesario determinar qué información recibió cada persona antes de viajar.

¿Sabía que podía terminar en una unidad militar?

¿Firmó voluntariamente un contrato?

¿Fue engañado?

¿Hubo intermediarios dominicanos?

¿Las ofertas laborales eran falsas?

¿Quién pagó los viajes?

Son preguntas que deberán formar parte de cualquier investigación oficial.

EL FACTOR ECONÓMICO

El atractivo de estas ofertas no puede entenderse sin analizar la realidad económica.

Para algunos jóvenes dominicanos, una propuesta de empleo internacional con un salario elevado puede representar una oportunidad difícil de rechazar.

Y ahí es precisamente donde las redes de reclutamiento pueden encontrar un terreno fértil.

La promesa puede ser sencilla:

un trabajo en el extranjero, buen salario, alojamiento y la posibilidad de enviar dinero a la familia.

El problema aparece cuando las condiciones reales son diferentes.

Una vez que la persona está fuera de su país, sus opciones pueden reducirse considerablemente.

Si además no domina el idioma ruso, desconoce las leyes locales y depende del empleador o intermediario para alojamiento y documentación, su capacidad para abandonar la situación puede ser limitada.

Por eso las autoridades y organizaciones que investigan estos casos suelen prestar especial atención a las condiciones bajo las cuales se produjo el consentimiento.

DE UNA RED SOCIAL AL CAMPO DE BATALLA

La dimensión digital del fenómeno también resulta importante.

Las redes sociales permiten que una oferta de empleo llegue directamente a personas en otro país.

No hace falta que exista una agencia tradicional de contratación.

Un anuncio puede aparecer en Facebook, Telegram, TikTok, WhatsApp u otras plataformas.

Una persona interesada puede comunicarse con un supuesto reclutador.

Después pueden comenzar las instrucciones:

documentos, pasaporte, billetes, contactos y destino.

La distancia geográfica deja de ser una barrera.

Y eso hace mucho más difícil detectar las operaciones antes de que el ciudadano abandone el país.

¿CUÁNTOS DOMINICANOS ESTÁN INVOLUCRADOS?

Esa es otra pregunta que todavía necesita una respuesta oficial.

La cifra mencionada anteriormente por el Gobierno dominicano —menos de 20 personas en los informes preliminares— no necesariamente equivale al número total de ciudadanos que podrían haber sido contactados, reclutados o trasladados.

Tampoco significa que todos ellos hayan terminado en combate.

Son categorías diferentes.

Una persona puede haber respondido a una oferta.

Otra puede haber viajado.

Otra puede haber firmado un contrato.

Otra puede estar realizando labores logísticas.

Y otra puede haber sido enviada al frente.

Por eso sería incorrecto convertir una cifra preliminar en un número definitivo de combatientes dominicanos.

La investigación oficial tendrá que determinar cada caso individualmente.

EL RIESGO DE TERMINAR EN UNA ZONA DE GUERRA

Para las familias, el problema es enorme.

La guerra entre Rusia y Ucrania continúa siendo un conflicto de alta intensidad, con ataques mediante drones, misiles y artillería.

Los soldados desplegados en las zonas de combate enfrentan riesgos de muerte, heridas y captura.

Y cuando el combatiente es extranjero, la situación familiar puede ser todavía más complicada.

Los familiares pueden tener dificultades para obtener información.

Puede existir una barrera lingüística.

También puede ser difícil determinar exactamente dónde está la persona.

Y si desaparece o muere, el proceso de identificación y repatriación puede resultar complejo.

Por eso cada caso genera una enorme incertidumbre para las familias dominicanas.

LA GUERRA TAMBIÉN SE EXPORTA A TRAVÉS DE LOS RECLUTADORES

La investigación revela una dimensión menos visible del conflicto.

Normalmente, cuando se habla de la guerra de Ucrania, las imágenes muestran tanques, drones, misiles y soldados.

Pero existe otra infraestructura detrás:

la maquinaria de reclutamiento.

Los ejércitos necesitan personal.

Y cuando las necesidades militares aumentan, los mecanismos para conseguirlo pueden extenderse más allá de las fronteras nacionales.

Los extranjeros pueden convertirse en una fuente adicional de reclutas.

Para Rusia, atraer ciudadanos de otros países puede ayudar a incrementar el número de personas disponibles para sus fuerzas.

Para los países de origen, sin embargo, surge un problema completamente diferente:

¿cómo proteger a sus ciudadanos de redes que puedan utilizar ofertas laborales engañosas para enviarlos a una guerra?

EL PAPEL DEL GOBIERNO DOMINICANO

El caso podría obligar a las autoridades dominicanas a reforzar la vigilancia sobre determinadas ofertas laborales internacionales.

No significa impedir que los dominicanos trabajen en el extranjero.

La migración laboral es una realidad legítima.

El problema está en identificar cuándo una oferta de empleo es realmente una operación de reclutamiento militar.

Por eso podrían resultar importantes mecanismos de verificación.

Antes de aceptar un empleo en un país extranjero, un ciudadano debería poder comprobar:

  • quién es el empleador;
  • qué actividad realizará;
  • dónde trabajará;
  • cuánto recibirá;
  • qué tipo de contrato firmará;
  • quién pagará su viaje;
  • qué legislación regula el empleo;
  • y si existe alguna obligación militar asociada.

En un caso como el de Rusia, esta última pregunta adquiere una importancia especial.

LAS FAMILIAS NECESITAN RESPUESTAS

Para los familiares de los dominicanos involucrados, el problema no es geopolítico.

Es personal.

Quieren saber dónde están sus hijos, hermanos, esposos o familiares.

Quieren saber si están vivos.

Si están heridos.

Si fueron enviados al frente.

Y, en caso de que hayan sido engañados, quién fue responsable.

Por eso la investigación no debería limitarse a determinar cuántos dominicanos están involucrados.

También debería intentar reconstruir cómo fueron captados y qué ocurrió desde el primer contacto hasta su llegada a Rusia.

TRES ESCENARIOS

A partir de la información disponible pueden plantearse varios escenarios.

1. APARECEN MÁS CASOS

La investigación podría descubrir que los casos conocidos representan solamente una pequeña parte de una red más amplia de reclutamiento.

2. SE IDENTIFICA UNA RED DE INTERMEDIARIOS

Las autoridades podrían determinar que existen personas o grupos que operan desde República Dominicana u otros países captando ciudadanos para enviarlos a Rusia.

3. LOS CASOS SON INDIVIDUALES Y LIMITADOS

También podría ocurrir que la investigación determine que se trata de un número reducido de personas reclutadas mediante diferentes canales y sin una única estructura dominicana.

Por ahora, no hay elementos suficientes para establecer cuál de estos escenarios prevalecerá.

UNA ALERTA PARA QUIENES BUSCAN TRABAJO EN EL EXTERIOR

El caso deja una advertencia que va más allá de la política internacional.

Una oferta de empleo en otro país puede parecer una oportunidad extraordinaria.

Pero cuando la propuesta implica viajar a un país involucrado directamente en una guerra, la verificación debe ser todavía más rigurosa.

Especialmente si el salario ofrecido es muy superior al habitual, si el intermediario evita explicar claramente las funciones o si el contrato contiene cláusulas que el trabajador no comprende.

Una oferta de trabajo nunca debería convertirse en una sorpresa militar.

Y precisamente por eso la investigación de estos casos resulta tan importante.

LA GUERRA DE UCRANIA YA NO PARECE TAN LEJANA

Durante años, para muchos dominicanos, la guerra entre Rusia y Ucrania podía parecer un conflicto lejano que afectaba principalmente a Europa.

Pero las historias recogidas por AFP muestran otra realidad.

Hay ciudadanos dominicanos que pueden haber sido atraídos por ofertas laborales y terminar involucrados en las fuerzas rusas.

Ahora corresponde determinar exactamente cuántos son, cómo fueron reclutados y bajo qué condiciones terminaron vinculados al conflicto.

La respuesta no solamente será importante para esas familias.

También puede servir para identificar cómo funcionan las redes internacionales que convierten una oferta de trabajo en una puerta de entrada a una guerra.

Porque detrás de cada cifra hay una persona.

Y detrás de cada persona hay una familia que ahora necesita respuestas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *