El Ministerio de Defensa mantiene abierta una investigación sobre municiones calibre .50 fabricadas en República Dominicana durante la década de 1950 y encontradas en poder de grupos armados haitianos. Un informe de expertos de Naciones Unidas confirma el origen de parte del material, pero advierte que la cadena de custodia sigue sin esclarecerse.

SANTO DOMINGO.— El Ministerio de Defensa de República Dominicana reconoció que todavía no ha podido determinar cómo llegaron a Haití determinadas municiones de fabricación dominicana que fueron encontradas en poder de grupos armados, un hallazgo que vuelve a poner bajo escrutinio los mecanismos de control del material bélico y la seguridad en la frontera.
En un comunicado divulgado el jueves 8 de octubre, la institución informó que mantiene investigaciones para establecer la trazabilidad de municiones calibre .50 de antigua fabricación mencionadas en el informe del Grupo de Expertos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre Haití.
Según Defensa, debido al tiempo transcurrido y a los distintos procesos históricos, administrativos e institucionales que ha experimentado el país, hasta el momento no ha sido posible establecer las circunstancias específicas mediante las cuales esas municiones llegaron al territorio haitiano.
La institución aseguró que ha respondido a los requerimientos de los expertos internacionales mediante el Ministerio de Relaciones Exteriores y que ha facilitado información sobre la adquisición, distribución y control de municiones, así como sobre las investigaciones realizadas ante posibles irregularidades.
El ministerio también precisó que encontrar municiones cuyas marcas, calibres o características coincidan con material adquirido legalmente por República Dominicana no demuestra, por sí solo, que las Fuerzas Armadas hayan autorizado su transferencia a terceros.
La aclaración busca distinguir entre el origen de un producto militar y la responsabilidad por su eventual desvío hacia redes ilícitas. Sin embargo, el hecho de que todavía no se conozca la cadena de custodia mantiene abiertas las preguntas sobre cómo ese material terminó en manos de organizaciones criminales. <Link url=”https://presidencia.gob.do/noticias/ministerio-de-defensa-aclara-informaciones-sobre-municiones-encontradas-en-haiti-y” title=”Fuente: Ministerio de Defensa, vía Presidencia de la República”/>.
NACIONES UNIDAS CONFIRMÓ EL ORIGEN DOMINICANO DE PARTE DE LAS MUNICIONES
El informe final del Grupo de Expertos sobre Haití, identificado como documento S/2026/714 y presentado ante el Consejo de Seguridad, documenta la presencia de municiones de diferentes calibres y fabricantes en poder de grupos armados haitianos.
En el caso específico de las municiones calibre .50, los expertos analizaron material recuperado de integrantes de la banda 400 Mawozo, una organización criminal que opera en Haití y que ha sido vinculada a secuestros, ataques armados y otras actividades ilícitas.
El informe señala que, de una muestra de 32 cartuchos documentados durante las investigaciones de 2026, al menos 15 habían sido fabricados en República Dominicana durante la década de 1950. El material incluía municiones antiguas con características distintivas que permitieron a los especialistas relacionarlas con la producción dominicana.
Los expertos también indicaron que el líder de 400 Mawozo, Wilson Joseph, conocido como «Lanmo San Jou», había publicado videos en redes sociales en los que aparecían municiones de ese tipo.
No obstante, el informe establece una limitación importante: la cadena de custodia de esas municiones sigue sin estar clara. Parte de ese material había sido importado anteriormente para el mercado civil de Estados Unidos y todavía podía encontrarse a la venta en sitios especializados para coleccionistas.
Por esa razón, confirmar que una munición fue fabricada en República Dominicana no permite determinar automáticamente quién la adquirió posteriormente, por qué canales circuló ni quién facilitó su llegada a Haití. <Link url=”https://www.haitidocs.org/doc/un-panel-experts-2026” title=”Consultar el informe final del Grupo de Expertos de la ONU”/>.

EL PROBLEMA NO SE LIMITA A LAS MUNICIONES DE LOS AÑOS CINCUENTA
Aunque la controversia actual se concentra en cartuchos calibre .50 de antigua fabricación, el informe de Naciones Unidas describe un problema más amplio relacionado con el desvío de armas y municiones hacia grupos criminales haitianos.
Los expertos documentaron municiones de distintos calibres procedentes de más de 30 fabricantes de aproximadamente 20 países. Entre ellas había cartuchos de uso comercial, policial y militar, incluidos materiales vinculados a arsenales nacionales.
El documento también recoge casos de municiones marcadas con las siglas «ERD», correspondientes al Ejército de República Dominicana. Según la investigación internacional, algunas de esas municiones habían sido producidas en Colombia y adquiridas por las autoridades dominicanas mediante contratos celebrados en 2022.
Los expertos solicitaron información a las autoridades para conocer a qué unidades habían sido asignados determinados lotes y qué resultados habían arrojado las investigaciones sobre posibles desvíos.
En el caso de las municiones calibre .50 fabricadas en la década de 1950, la investigación sigue una línea distinta: se trata de material antiguo cuya procedencia dominicana ha sido identificada, pero cuyo recorrido posterior no ha podido reconstruirse de manera concluyente.
Esta diferencia es fundamental. Los hallazgos de Naciones Unidas apuntan a varias vías posibles de circulación de material bélico, pero no demuestran que todas las municiones encontradas en Haití hayan salido directamente de los arsenales dominicanos ni que hayan seguido una misma ruta.
EL CASO DEL SEGUNDO TENIENTE DETENIDO EN SAN JUAN
En su comunicado, el Ministerio de Defensa también recordó un caso ocurrido en diciembre de 2025, cuando miembros del Ejército dominicano detuvieron a un segundo teniente de esa institución y a un ciudadano haitiano en la provincia de San Juan.
Ambos transportaban irregularmente 1,516 cartuchos de distintos calibres en una motocicleta, según la versión oficial.
El oficial fue sometido a la justicia por presuntas violaciones de las disposiciones legales vigentes y, de acuerdo con Defensa, permanece bajo prisión preventiva mientras continúa el proceso judicial.
La institución presentó esta actuación como evidencia de que las autoridades han investigado posibles irregularidades y han sometido a la justicia a personas presuntamente involucradas en el transporte ilícito de municiones.
Sin embargo, este expediente debe distinguirse de la investigación sobre los cartuchos calibre .50 encontrados en Haití. El arresto de 2025 no demuestra, por sí mismo, que el oficial detenido haya participado en el desvío del material antiguo ni establece una conexión directa entre ambos casos.
La determinación de eventuales responsabilidades dependerá de las pruebas que se incorporen a cada investigación y de las decisiones de los tribunales competentes.

¿CÓMO PUEDEN LLEGAR MUNICIONES A LAS BANDAS HAITIANAS?
El tráfico de armas y municiones hacia Haití se desarrolla mediante redes que pueden involucrar intermediarios, compradores, transportistas y personas con acceso a material militar o policial.
El informe de Naciones Unidas describe distintas rutas de abastecimiento, entre ellas envíos procedentes de Estados Unidos, adquisiciones a través de redes transfronterizas y desvíos de existencias nacionales.
Los expertos señalan que las organizaciones armadas haitianas siguen consiguiendo material a través de redes que operan en la región fronteriza, donde la vigilancia y el control de los movimientos de mercancías representan desafíos importantes.
En el caso de las municiones antiguas de fabricación dominicana, las posibilidades incluyen su circulación a través del mercado civil estadounidense o un eventual desvío por otros canales. Sin embargo, mientras no se reconstruya la cadena de custodia, ninguna de estas vías puede considerarse confirmada como explicación definitiva del hallazgo concreto.
La investigación requiere identificar los lotes, reconstruir sus movimientos y contrastar los registros de producción, almacenamiento, distribución y comercialización disponibles.
LA TRAZABILIDAD DEL MATERIAL BÉLICO, BAJO ESCRUTINIO
El Ministerio de Defensa sostiene que las Fuerzas Armadas dominicanas cuentan con procedimientos de registro, identificación y control de municiones, y que esos mecanismos están sujetos a revisión y fortalecimiento.
La institución destacó además que el propio Grupo de Expertos de Naciones Unidas reconoce como una buena práctica el marcado de las municiones utilizadas por las Fuerzas Armadas dominicanas, porque facilita su identificación y ayuda a investigar posibles desvíos.
No obstante, identificar el fabricante o las marcas de un cartucho es solo una parte del proceso. Para determinar responsabilidades, los investigadores necesitan establecer dónde estuvo almacenado, a quién fue asignado, si fue vendido o transferido legalmente y en qué momento pudo abandonar los canales autorizados.
En el caso del material producido hace más de seis décadas, la antigüedad de las municiones y su posible circulación por mercados secundarios complican la reconstrucción de ese recorrido.
La investigación también pone de relieve la importancia de mantener inventarios actualizados, registrar los movimientos entre unidades y asegurar que las existencias destinadas a destrucción sean efectivamente eliminadas y documentadas.

HAITÍ Y EL RIESGO DE QUE LAS BANDAS ADQUIERAN ARMAMENTO MÁS POTENTE
El hallazgo adquiere mayor relevancia por la situación de seguridad en Haití, donde organizaciones criminales han ampliado su capacidad de fuego y mantienen redes de abastecimiento que atraviesan fronteras.
El Grupo de Expertos ha documentado el uso de armas de distintos calibres y ha advertido sobre la presencia de fusiles de mayor potencia, así como de rifles calibre .50 en manos de determinadas bandas.
Este tipo de armamento puede aumentar la capacidad de los grupos criminales para atacar a las autoridades, intimidar a la población y enfrentarse a las fuerzas de seguridad.
La disponibilidad de municiones es tan importante como la posesión de las armas. Sin un suministro constante, incluso un arsenal considerable pierde parte de su capacidad operativa.
Por eso, el control del tráfico de municiones constituye una pieza central de los esfuerzos para limitar la capacidad de las organizaciones armadas haitianas y reducir la violencia.
¿QUÉ PUEDE OCURRIR AHORA?
La investigación podría derivar en nuevas verificaciones sobre los registros históricos de municiones, el destino de determinados lotes y los mecanismos utilizados para controlar las existencias militares.
También podría aumentar la cooperación entre República Dominicana, Haití, Colombia y los organismos internacionales, especialmente cuando sea necesario contrastar registros de fabricación, contratos de adquisición y datos sobre material incautado.
Si aparecen pruebas de desvíos ilegales, las autoridades deberán establecer quiénes participaron y qué responsabilidades corresponden a cada persona. Si no se consigue reconstruir toda la cadena de custodia, seguirá existiendo una incertidumbre que limita las conclusiones sobre el recorrido de las municiones.
El Ministerio de Defensa ha reiterado que mantiene una política de tolerancia cero frente a actuaciones individuales contrarias a la ley y que cualquier integrante de las Fuerzas Armadas que incurra en conductas ilícitas deberá responder ante las autoridades, con respeto al debido proceso y a la presunción de inocencia.

UNA PREGUNTA QUE SIGUE SIN RESPUESTA
El caso reúne dos hechos que deben analizarse conjuntamente, pero sin confundirlos: Naciones Unidas identificó municiones fabricadas en República Dominicana entre las utilizadas por una banda haitiana, mientras que el Ministerio de Defensa admite que no ha podido determinar cómo llegaron allí.
La coincidencia de marcas y características no prueba una transferencia autorizada por las Fuerzas Armadas. Pero la ausencia de una cadena de custodia clara tampoco permite cerrar la investigación sobre un posible desvío de material bélico.
La prioridad será esclarecer el recorrido de las municiones, verificar los registros disponibles y determinar si hubo intermediarios o actuaciones ilegales. También será necesario reforzar los controles para evitar que material procedente de arsenales o mercados comerciales termine en manos de organizaciones criminales.
La cuestión central sigue abierta: quién facilitó el acceso de esas municiones a las bandas haitianas y por qué vías llegaron hasta ellas. La respuesta dependerá de la evidencia que logren reunir las investigaciones, no únicamente del lugar donde fueron fabricadas.
